Tegama, El Arte de Vivir.

El trabajo de esta disciplina en esencia ayuda a responder a una simple pregunta:

¿Qué te impide alcanzar los resultados que deseas en cualquier aspecto de tu vida?

ASESCO (Asociación Española de Coaching) define el coaching como "proceso de entrenamiento personalizado y confidencial que mediante un gran conjunto de herramientas ayudan a cubrir el vacío existente entre donde una persona está ahora y donde desea estar”

En este tipo de entrenamiento el coachee (cliente) es el protagonista de la acción y quien tomará las riendas de su propio proceso personal, en el cual la figura del coach está para ayudar a sopesar todo lo circundante al objetivo y facilitar herramientas que ayuden a la consecución del mismo; en ningún caso el coah tomará decisiones por ti.

El coaching no es terapia, aunque las tomas de consciencia, el aumento de la confianza en uno mismo y las mejoras derivadas del trabajo en un proceso coaching tiene un alto valor "terapéutico" para la calidad de vida del cliente.

• Visualizar, clarificar y definir tu objetivo.
• Aumentar la consciencia respecto a lo que pasa (qué dificultades personales me impiden el avance, qué no estoy teniendo en cuenta...)
• Encontrar posibilidades y recursos nuevos.
• Establecer un plan de trabajo útil y adaptado a ti.
• Pasar a la ACCIÓN.

El coaching basa sus resultados en el siguiente proceso cíclico cuyo elemento de partida es el deseo al cambio del cliente:

• Cuando sientes que tu rendimiento está por debajo de tus posibilidades.
• Cuando te sientes perdido/a y no sabes hacia dónde dirigir tu vida.
• Cuando desconoces tu verdadera vocación.
• Cuando frecuentemente tengo dudas sobre el desempeño de mi trabajo ¿Lo estaré haciendo bien?
• Cuando quieres ser tú mismo/a y no sabes cómo lograrlo.
• Cuando estás bloqueado en un asunto importante.
• Cuando piensas de una manera y sin embargo te comportas de otra totalmente opuesta.
• Cuando te gustaría cambiar la forma de comunicarte con tu familia, pareja o amigos.
• Cuando no te conformas con tu vida actual y buscas algo más.
• Cuando te sientes víctima de tu propia vida.
• Cuando no tienes claro el trabajo que quieres o estás en el paro buscando uno nuevo.
• Cuando quieres desplegar todo tu potencial y no sabes cómo realizarlo.